Nuevamente buenas noches Padre Dios
entro en tu presencia para darte gracias
por llegar al final de la jornada
luego de haber realizado
las tareas encomendadas.
El gentío se ahora se congrega
en torno a tu Hijo y eso porque
les da a conocer buenas noticias
que alegra sus corazones
agobiados por las penas
pues les habían hecho creer
que Tú no escuchabas sus oraciones
que ellos no te importaban
que sus oraciones no eran escuchadas.
Hoy tu Hijo muy amado y predilecto
Nos habla sobre la alegría
Y como podemos alcanzarla
cuando ponemos toda nuestra confianza en Ti
cuando somos mansos como tu Hijo
cuando somos capaces
de reír con los que ríen
pero también capaces de llorar
con los que lloran
puesto que somos empáticos con ellos
cuando no somos indiferentes
y buscamos que se respete
el derecho y se cumpla la justicia
en favor de los demás
cuando somos misericordiosos
pues aprendimos a serlo
porque Tú eres misericordioso
cuando actuamos sin doblez
sino con limpio corazón
cuando trabajamos por la paz
buscando por no crear conflictos
y viviendo en paz con los demás
cuando nos persiguen
por buscar la justicia
porque el hombre justo
vive en tu presencia
y toda esta alegría será
nuestra recompensa en el cielo.



















